Galleta Tuerta
Espacio personal

Responsabilidad social: el empoderamiento no es neutral

Hace un tiempo escribí sobre el consumo de papel que realiza mi universidad. Cuando publiqué mi artículo en el periódico de la PUCP, algunas personas se mostraron de acuerdo. Personas de muchas partes me escribieron diciendo que estaban de acuerdo a lo que decía. Lejos de inflar mi ego, empecé a preguntarme cuál sería el segundo paso. ¿Qué es lo que debo hacer con esa idea? Seguí publicitando mi artículo entre mis conocidos y no tan conocidos hasta que una de ellos se dispuso a apoyarme totalmente. A esa persona le debo gran parte de la alegría de estos últimos meses: ella impulsa con su buen humor, inteligencia y buenos contactos este proyecto que no considero mío, sino de todo aquel que quiera participar críticamente en él.

Discutiendo y llamando a más gente interesada en temas de desarrollo, llegamos a conformar un grupo de trabajo de seis amigos. Nuestro proyecto se llama tentativamente ‘Escribe sin papel’ y ha sido inscrito en el “II Concurso de Ciudadanía y Responsabilidad Social” de la Oficina de Promoción Social y Actividades Culturales (OPROSAC) de EE.GG.LL. Ahora asistimos a sesiones de capacitación para la elaboración de nuestro proyecto. Una escuelita donde revisamos las fórmulas y terminología para concretar un proyecto de desarrollo de manera efectiva.

Revisando un poco la bibliografía del cursillo me topé con un libro llamado “Empoderamiento ¿Tomar las riendas?” donde se arma un debate frente a las implicacias del concepto de empoderamiento. Me gustaría citar el artículo de Pablo F. Iturralde. Me parece interesante porque él señala las implicancias de ver al empoderamiento como una especie de filantropía y no como responsabilidad social.

Podría definir en palabras mías que el empoderamiento es un proceso por medio del cual las personas pueden tener una determinación voluntaria y clara sobre los diferentes aspectos de sus vidas. Es lograr  un poder sobre el qué, el cómo y el por qué de nuestras vidas.  Mucha gente vive limitada por las circunstancias. No tienen las condiciones mínimas que hacen una vida digna. Dado que no tienen control sobre ellas está, aunque suene algo fuerte, a vivir moldeados a unas circunstnacias históricas que lo relegan a una vida de limitaciones. Por lo tanto, empoderase significa hacerle frente a estas circunstancias y moldearlas de tal forma que asegure una vida digna para esa persona y su entorno.

Pongamos un ejemplo: una muchacha sordomuda tendrá ciertas limitaciones para poder comunicarse. Puede decirse que tendrá que recibir la asistencia constante de otra persona a lo largo de su vida. Sin embargo, esta situación es remediable si consideramos la forma en que instituciones estatales promueven su integración al sistema educativo, los centros de labores y la vida ciudadana. Se podría decir que esta muchacha será empoderada y podré decidir qué hacer con su vida.

Veamos otro caso. Un hombre adulto que viva en una zona de potencial explotación minera no puede decidir la forma en que serán repartidas las tierras que circundan su pueblo. Entonces esta persona no tiene las directivas sobre la manera en que desenvolverá su vida por lo menos dentro de veinte años. No hay forma de que evita la contaminación de sus campos de cultivo y el agua de riego. Este hombre no tendrá la vida que desea tener. Un auténtico empoderamiento significa que las autoridades consideren su situación y la manera que afecta su propia vida. De ser necesario, esta persona tendría que hacer eficaz, con ayuda del Estado y demás organizaciones. la forma de solucionar este conflicto de intereses. Un empoderamiento que realmente busque el bien común de los ciudadanos incluso podría aonsiderar la desaparición de las empresas mineras del sitio en cuestión.

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John Rawles mencionó en su teoría política que una buena herramienta para saber si una persona recibe un trato ético y equitativo dentro de un estado es la del ‘velo del desconocimiento’. Eso significa que una persona al momento de nacer (es una imagen hipotética, por supuesto) sin importar cual sea el color de su piel, la religión a la que será adherida por sus padres, su sexo o nacionalidad tendrá el mismo trato y posibilidades de dirigir su vida. El desconocimiento reside en no saber qué circunstancias moldean la identidad de la persona. El estado se colocaría un velo sobre ‘sus ojos’ para no ver, ni importarle ver,estos factores. En otras palabras cualquier persona que viviera en ese estado sería capaz de ser feliz.

De esta forma, el empoderamiento busca hacer que este ‘velo del desconocimiento’ sea una realidad. Vivimos en una sociedad donde las relaciones de poder son asimétricas. De hecho, esta situación se puede extrapolar al mundo entero. Lo que busca el empoderamiento es que estas relaciones sean equitativas, pero lo busca en una dirección abajo-arriba. Busca que los menos favorecidos tengan las prerrogativas auténticas sobre como llegar a ser felices. La dirección contraria (arriba-abajo) implica una delegación de poderes. Una especie de gotero de espacios de poder que, al final de cuentas, no logran un cambio auténtico en la vida de la ‘gran mayoría minorizada’ (parafraseando a Gavina Córdova).

Así pues, la gente cree, muchas veces, que lo que busca los proyectos de desarrollo es ‘parchar’, o ‘maquillar’ un problema de corte social o ambiental. Es decir, pedir permiso a alguien para dejar que algunos actores puedan tener un espacio limitado y controlado sobre el cual hacer la ficción de que se cambia una situación inequitativa. En el caso de ‘Escribe sin papel’, uno pensaría, comprensiblemente, que se busca que los alumnos ahorren papel y dinero.  De esa forma, ellos tendrían la posibilidad disponer de una manera alternativa la entrega de sus trabajos. Es evidente, el beneficio económico para este sector.  Algo similar a botar el papel en el tacho que dice ‘papel’ y el plástico en el que dice ‘plástico’. Es decir, un alivio a la conciencia cuyo impacto es casi similar al placebo. Algo parecido a bajar la luna del auto y entregar algunas monedas a los pobres.

Sin embargo, implementar un proyecto de desarrollo implica un discurso más grande y anterior al de ‘reparar’ problemas, significa la misma erradicación del problema. En ese sentido, proyectos como en el que estoy envuelto no espera en sí que la gente deje de usar papel , sino que tenga un consumo consciente y responsable de los soportes de información. Es decir, que  la gente vea que en el fondo no es el papel lo que constituye un trabajo, una carta o un examen; sino que es la misma información, de por sí incorpórea, la que tiene valor y no su soporte.  Buscamos un cambio social como objetivo final y no tanto un ahorro energético. Esta, claro está, es una expectativa que supera la del proyecto en sí. Hay mil maneras de atacar el problema del consumo irresponsable de papel. Esta constituye un ataque a uno de sus flancos.

¿Y el empoderamiento? Los alumnos serán agentes auténticos del ahorro energético al poder elegir el medio electrónico de entrega y revisión de exámenes. Podrán empoderarse en dos puntos fundamentales: la manera en que establecen su relación académica con el profesor y la forma en que consumen la información. Tendrán un modo eficaz de poder decidir y no verse coercionados a una única opción ambientalmente irresponsable.

Responsabilidad social es justicia

“El empoderamiento no es neutral”

Otro aspecto fundamental del empoderamiento para los antes antes de cooperación al desarrollo, es que en ese tipo de procesos no existe neutralidad posible, precisamente porque vivimos en una realidad social marcada por relaciones asimétricas de poder, y son estas realidades el escenario privilegiado de las acciones de pormoción al desarrollo. De ahí que el concepto de poder que manejan ciertos actores, como delegación, concesión o dádiva, es de por sí un ejercicio de poder de parte de quien domina hacia los que se encuentran en situación de subordinación, y que por ende no contribuye al real empoderamiento de estos últimos, sino a mantener la exclusión, explotación y dominación.

Las declaraciones o actitudes de neutralidad son meramente aparentes, puesto que como actos intencionados o de ingenuidad, son la expresión de una opción implícita por las relaciones oscial asimétricas imperantes,  y por tanto por aquellos que ejercen y se benefician del poder de orientar la sociedad de acuerdo a sus particulares intereses; constituyéndose en cómplices de la perpetuación de la pobreza y riqueza. En definitiva la opción consciente a favor del empoderamiento de sectores empobrecidos, excluidos y dominados, es la expresión de un compromiso ético por la vida, la equidad, la democracia , la justicia y la construcción de una nueva relación y armonía social.

ITURRALNDE B., Pablo F (2006) “El empoderamiento : discurso funcional o cambio en las relaciones de poder”. En:  DE RHAM, Philippe (Ed.) “Empoderamiento: ¿Tomar las riendas?”, ASOCAM, Quito.

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Una respuesta to “Responsabilidad social: el empoderamiento no es neutral”

  1. Gracias por dar esta reseña sobre el empoderamiento. Sé que existen instituciones que ayudan y promueven el desarrollo sociocultural y político, dando cabida al ciudadano común. Quisiera saber si podrías poner aquella que conoces. Hasta pronto.


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