Galleta Tuerta
Espacio personal

Martha Nussbaum: el futuro de las humanidades I

Hace mucho que no escribo en este espacio.  No lo promociono debido a una manía perfeccionista que estoy aprendiendo a superar. Retomo, pues, teclado y memoria:

La semana pasada asistí a casi todas las mesas del Coloquio Interdisciplinario de Humanidades de la PUCP: ‘El futuro de las humanidades, las humanidades del futuro’. No detallaré la calidad de las presentaciones, ni ninguna temática en especial. No hay espacio ni paciencia suficiente para ello. Hablaré de una persona  a la que admiro (hasta rayar en la idolatría). Hablaré de Martha Nussbaum.

Esta historia comenzó un viernes del ciclo pasado (nótese que no hablo de meses ni estaciones, mi visión del tiempo es evidentemente universitaria).  Tenía un control de lectura en un curso de ética. Era el último día de una retahíla de exámenes finales espantosos. La noche anterior me había puesto a revisar el grueso paquete de información con lo poco de energía que quedaba en mi cuerpo. Los artículos iban entre crítica literaria, discursos, poemas políticos, filología y, obviamente, ética. Fui directo al grano: tomé las del último tema. Ambas eran amplias. Una estaba en inglés. No me importa, me dije, es lo último antes de terminar la semana. Así, sin querer, empecé a leer parte de ‘La fragilidad del bien. Fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega’, de M. Nussbaum.

El texto hablaba del debate ético en la tragedia Antígona. Muchos la deben conocer. Personalmente, me pareció algo compleja y opaca. Yo vi una adaptación de Watanabe interpretada por Bertha Pancorvo en la casa Yuyachkani hace un año. La obra era un soliloquio magnífico, pero no llegué a apreciarlo en su totalidad. En ‘Fortuna y ética…’ se presenta un análisis filológico, narrativo y filosófico detallado de los momentos más ricos en conflictos de la obra. Aristóteles superaba a Platón, Antígona no era una heroína, lo valores de una época soslayan otros, el honor de la polis y el amor a la familia. ‘Hay que vivir al filo de la fortuna’. Esa frase me marcó: aristotélicamente sustentada. Tomé la otra separata: ‘Justicia poética: la imaginación literaria y la vida pública’.

La relación entre capitalismo de , Charles Dickens, Walt Withman, Aristóteles y los jueces norteamericanos. ¿Sacan la línea? Yo tampoco… en un principio. Nussbaum sustenta la necesidad de humanizar las leyes y su aplicación. Particularizar y conmover. Sentimientos racionales antes que frío utilitarismo. Un poeta juez en vez de un inculto leguleyo. Este libro fue piedra fundamental del movimiento ‘Laws and literature’ que revitalizó el derecho estadounidense.

Aquella noche sólo dormí cuatro horas.  No llegué a terminar mis fotocopias. El sueño venció. Pocas horas después, justo antes de entrar al exámen, tuve un soumenage. Sí, tal cual. Yo: con tantas amanecidas en mi haber.  Estudiante desde hace más de diez años. Sucumbí al estrés. Terminé en la enfemería de la universidad.

Había recibido tal chorro de optimismo e interés en la autora que leí todo ‘Justicia poética’ y partes de ‘Sex and social justice’ semanas después. En este último libro, dos artículos me parecieron más que geniales: ‘Una defensa de los derechos de gays y lesbianas’ y ‘Las leyes de Colorado y el amor platónico’. La contundencia, erudición y experiencia jurídica de Nussbaum, junto con una investigación histórica y filológica hacen de ambos artículos material imprescindible para todo aquel que quiera meterse en temas de derechos sexuales para minorías.  Si un juez de Colorado defenestraba contra los antiguos griegos (Sócrates, Platón y Aristóteles, especialmente) argumentando que ellos despreciaban las relaciones homosexuales, ahí venía Nussbaum para decirles que no revisaban bien sus fuentes. Si es que el prejuicio homofóbico pintaba a los hombres homosexuales como promiscuos y narcicistas, Nussbaum les daba un contundente ‘no hay documentación suficiente, las minorías raciales reciben  el mismo injustificado tratamiento’. Si la gente piensa que la adopción y el matrimonio no son temas negociables para gay y lesbianas, la americana les confrontaba un directo y justificado ‘en tal caso una sociedad no se debería calificar democrática si es que tiene ciudadanos de segunda categoría entre sus gobernados’.  Salía de cada lectura imbuido de mucha admiración y optimismo. Quería saber más de Nussbaum y su trabajo.

2 comentarios to “Martha Nussbaum: el futuro de las humanidades I”

  1. Mi estimado, me gusta tu blog linguista…. adelaar?

    • comparto ese entusiasmo. He leído todos los libros de Nussbaum y me parecen excelentes. Te recomiendo también un latinoamericano Hernán Vidal quien ha escrito sobre estética de las poblaciones marginales, literatura y derechos humanos. Lo único no totalmente positivo sobre Nussbaum es que escribe en inglés y usa los clásicos literarios y el canon también tiene su propia ideología, que claro ella trata de rebasar…pero como sería con literatura escrita por los mismos afectados?


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