Galleta Tuerta
Espacio personal

¿Cómo voy a hacer lo correcto?

24 de setiembre de 2004, en medio de la carretera Piura-Paita.

Me acuesto al lado del camino. Trato de que echarme sobre la arena. Alejo las piedras. Otros peregrinos se abrigan con alguna frazada. Mis dos amigos hablan y ríen. ‘Cállense pues’. Mis rodillas me duelen y mis pies están destrozados. No podía más. Sé que no tiene mucho sentido tratar de dormir. No creo que pueda hacerlo con las luces de los carros en mi horizonte. Siento como se mueve mi cabello cuando pasan a pocos metros míos. Todos los peregrinos se alejan de la carpa. Ya no debe haber comida. El silencio se apodera del desierto. Miro al cielo. Ni una nube. Deben ser como las dos. Miro otra vez. ‘No sé si irme de casa, no quiero dejar a mi familia’. La luna redondísima es cubierta durante minutos. Veo como unos grises mechones la rozan. ‘Empezar de nuevo. ¿Y si no la hago? ¿Si no soy demasiado bueno para Lima?’. La luna vuelve a ser redonda, ahora todo vuelve a azularse. ‘Pero no quiero estar aquí. Esto no es para mí. Tengo mucho miedo’. Siento llorar. Aún faltan diez kilómetros de camino para llegara a Paita.

6 de julio de 2005. Universidad AntonioRuiz de Montoya, Lima.

Llego a ‘la Antonio’. No es la primera vez que vengo. Johuseline ya me la había enseñado antes. Ella y Stefanni vinieron a tomar fotografías para un curso. Lugar de jesuitas. Un sitio muy bonito. Estoy a tiempo para la conferencia. Dijeron que sería gratis. Así que no tengo de qué preocuparme.Hoy fue un día tranquilo pese a ser miércoles. Los días más pesados son los martes. Clases hasta las ocho. Van a hablar de la ‘guerra justa’ de EE.UU. Suena bien. Siempre es bueno aprovechar todo tipo de conferencia, en especial si son gratis y con un expositor extranjero. Espero no estar muy perdido. No conozco a nadie. ¿Cómo regreso a casa? Ya es hora de entrar.

Me entregan unos audífonos. Tengo que dejar mi carné. Un chico simpático me entrega publicidad. Está sentado junto con los posters. Soy uno de los últimos. ‘¿No entregan blocks de nota?’ No, me dijo. Pensaba que me entregarían papel y lapicero. No dije nada. ‘Es que no traje nada’, dije casi sin esperar respuesta. El chico abre su maletín. ‘Espera un rato’. Arrancó unas hojas de su cuaderno y me entrego su propio lapicero. Me sonrojé. No sé si por la culpa de quedarme viédolo a los ojos o simplemente por humildad. No sabía que hacer. Tal vez la gente en Lima no es tan mala. Tomo asiento y no puedo creer lo que acababa de ver: un acto de bondad.

13 de noviembre de 2006. Vértice del museo de la Nación, Lima.

Estoy a cinco metros de Bjork. La gente se agolpa detrás mío. El sudor me deja sólo en camiseta. Siete horas de cola. Mis pies me matan. No me importa. Empezó ‘Desired constellation’, la mejor canción de su disco Medulla. La miro, no lo puedo creer. La tengo cerquísima. Un sueño, un milagro. Casi nadie se sabe la letra. Yo me la sé enterita. Pero callo. Sólo quiero verla. Ella señala al horizonte. Se acerca a mi zona. Todos extienden sus manos como si se tratase de una santa. No eres santa, eres casi diabólica. Eres el amor. Siento ganas de llorar, tal vez espere para Unravel. ‘I’m so bored of cowards that only say they want but they can’t handle. You can’t handle love, baby’.

Ahora veo se acerca: frente dorada, pantaletas multicolores, vestidos/manto verde, túnica con motivos naturales. Tour Volta. Voltaje. El escenario casi almodovariano: color por todas partes, animales en las pancartas: pez, ave, delfín, oso, esqueletos. Fuego. Las ‘Wanderbras’ todas con el con el rostro pintado, sus largas túnicas y sus banderitas en la espalda. Se deben morir de calor bajo toda esa ropa. El fantástico ‘reactable’. Carajo, no hay pantalla gigante. No puedo ver como se enciende ese sintetizador alienígena. Pero no me importa. Estoy en segunda fila. Cerca, cerquísima. Puede llegar a ver tus ojos. Sólo escucho y extiendo mis brazos. Te miro. Sabes que te miro. Y quiero que tú me des la respuesta:

Desired Constellation

It’s tricky when
You feel someone
Has done something
On your behalf

 

It’s slippery when
Your sense of justice
Murmurs underneath
And is asking you:

 

How am I going to make it right?

 

With a palm full of stars
I throw them like dice
Repeatedly
I shake them like dice
And throw them on the table
Repeatedly
Repeatedly
Until the desired constellation appears
And I ask myself:

 

How am I going to make it right?
How am I going to make it right?
How am I going to make it right?
And you hear
How am I going to make it right?

2 comentarios to “¿Cómo voy a hacer lo correcto?”

  1. Así esté exámenes entro a leerte y comentar. (Con tono pícaro) Uhhh, wiu wiu, con el chico que entregha audífonos, ¿no? Aja, wiu, wiu…. OK, Björk, linda diva blanca, es tan extraña, no puedo negar que solìa darme miedo, su rostro es especial… qué nice que te hayas divertido.

  2. Jajaja. Gracias por leerme, Iván. Yo también ando en exámenes pero me doy tiempo para escribir por aquí para desestresarme. Con respecto al chico de los audífonos… seguro me hubieras dado la razón. Björk es bellísima, no hay duda. Es la diosa del hielo. La vi a pocos metros.. la vi…


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