Galleta Tuerta
Espacio personal

Earthlings (‘Habitantes de la Tierra’) Parte 1

earth-ling n. One who inhabits the earth


No volví a ser el mismo desde el día en que vi Earthlings. Aún tengo clara la imagen que destrozó todas mis justificaciones ‘racionales’ con respecto a la indiferencia hacia el trato animal. En la pantalla de la computadora aparecía un cachorro de labrador: pequeño, indefenso y perdido en la calle en pleno día. Era idéntico a Matías, el labrador que mi familia adoptó y que vive con nosotros desde que tenía el tamaño del perrito de la pantalla. Su rostro, aunque para mí era raro pensarlo así en ese momento, transmitía una enorme tristeza. Lo que seguía era la imagen de un policía recogiendo al perrito para llevarlo, seguramente, a un albergue. No pude contener las lágrimas: era Matías, mi perro, mi amigo. Me acordé del día que llegó a casa. Lo habíamos comprado a una persona que lo tenía dentro de una caja con sus otros hermanos. Él se veía vigoroso, pero una vez que lo medicamos nos dimos cuenta que su sistema estaba infestado de parásitos. Ahora me pregunto qué hubiera pasado con Matías si no lo hubiéramos acogido. ¿Habría tenido el mismo destino de ese cachorro que encontraron en la calle?[1]


No me sentía de buen ánimo para continuar viendo el documental. Planifiqué terminarlo cuando me haya repuesto de esas imágenes. Continué hasta la sección dedicada a la alimentación. Es simbólico el hecho de que ningún matadero posea ventanas: nadie quiere ver lo que pasa adentro. La cantidad de vidas miserables traídas al mundo y eliminadas para la industria de la carne es dantesca. Además de la enorme lástima que producía ver el trato dado a los animales[2] para solo satisfacer nuestro paladar, estaba el hecho de que no era algo externo a mí. Yo también comía y disfrutaba de la comida derivada de animales no-humanos. Sentí vergüenza y repugnancia por mí mismo.

Para ser sincero, no hubo una continuidad ni secuencia narrativa en la forma en que visualicé ‘Earthlings’. Considero que el documental es precioso e impactante, pero no creo que alguien pueda verlo de corrido sin salir emocionalmente lastimado. Yo mismo pasé de la tristeza a la propia vergüenza. ¿Qué hubiera pasado si hubiese asimilado el resto de la información concerniente a las pieles, el entretenimiento y experimentación con animales en solo dos horas? ¿Mi corazón y cerebro hubieran soportado tal balacera de evidencias?

Pocos días de ver esta primera sección de la película empecé con mi dieta vegetariana. Me costó muchísimo. Todos los menús tenían algún pedazo de carne y no conocía más que un restaurante vegetariano (que, por cierto, es muy caro). En las primeras semanas bajé de peso. Luego conocí lo que era la carne y la leche de soya. Pero no niego que la apetencia por el sabor de la carne fue una de las cosas que más me costaron abandonar. Así pues, recordaba las imágenes que evidenciaban el maltrato y el abuso de nosotros, animales humanos, hacia los animales no-humanos y el apetito se me iba inmediatamente.


[1] Esta escena corresponde a la sección del trato a las mascotas. No entraré en mayores detalles sobre esta parte. En las siguientes líneas esbozaré un punto de vista teórico y mi parecer personal con respecto a los otros cuatro puntos del documental: alimentación, pieles, entretenimiento y experimentación.

[2] En adelante me referiré a ellos como ‘animales no-humanos’,

Ninguna respuesta to “Earthlings (‘Habitantes de la Tierra’) Parte 1”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: